Y si la vida es tan sencilla,
como la vida estrangulada por el cordón de un avestruz
es lo mismo que estés sentado aquí
cuando los ojos del ciego
te cubran
que cuando te cobijen
sentado en una simple banca blanca
acondicionando el clima con mi sombrero
mirando el sol
entre las rendijillas
de una silueta de una nube
mirar, da lo mismo
sentarse, también
admirar tu sonrisa, igualmente
ahora, sigo aquí sentado
para hundirme en un abrazo de alguien desconocido para mí
para ti,
por los que nos deja una noche entre el suelo y la que quiso ser tierra
el sol se ve como una pequeña pepita brillando a la distancia
sentado y observando
lo que quiso ser mar
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