Esta noche dejare la última huella de mi cuerpo
sobre tus rizos de cabello cristalizado
en la vereda del parque favorito
deshecho en una hora muerta
con tus palabras de sabor a sal y limón
rogándote para que no dejes al gato fuera de casa
y al perro también
y al sabor de mis lágrimas
y al toque de madrugada
que ya no emociona tanto
como la primera vez
¿y si te dejara en el bar?
no escucharía jamás el cuerpo de tus palabras
aguardiente en tus labios
besándome los míos
entrando tu lengua como bala de asesino
besarte otra vez
será como ver el año pasado revivir
por el medio día
¿recuerdas el corazón de mis lamentos?
y las canciones de Sabina
esas me las llevo, y sin pensar en ti
y la copia de llave
la tiro en una cubeta para reciclarse en un santo
que aun no conozco
y los ropajes que envolvieron mi cuerpo junto al tuyo
esos ya ni se cuan grandes o chicos podrían ser
pero baja lo que sube
y subirme alguien el zipper de mi pantalón
¡no será tan difícil!
y si quieres mi maleta
aun no le tengo lista
y podría nunca haber querido tenerla
para no marcharme con algo con olor a ti
pero el tiempo corre por el suelo y el viento
y el viento
será mi aliado
y desprenderá lo que nunca fue
y ahora me voy
escuchando los latidos de un corazón feliz
¡que es el mío!