Ya lo sé,
Esta mañana sentí tu mirada
Una moneda de plata en el infinito
Se cubría de olas de vapor
Y tu mirada seguía ahí
Dejando rastros de inquietud en mi cabeza
Esperando devorar el sonido que mojaba mis labios,
Mojaba mis labios
Y sentía el aliento de la vida
Recorrer mi cuerpo,
No es suficiente el espacio para tenerte
Ni es suficiente el dolor para extrañarte
Es suficiente la inquietud que deja tu mirada en la mía
Es inexplicable el adiós de las aves
Y el tuyo
Es más que un momento de paz
Un segundo de felicidad
Y un último suspiro de sabor
A tu boca
Lo sabía
Esto es todo
Seguimos vivos
Y mojados
Tratando de descubrir
El son del adiós